CRÓNICA 75 AÑOS DE FUNDACIÓN
CELEBRACIÓN EN ROMA


28 marzo de 2009
 

Con inmensa alegría y gratitud a Dios nuestro Padre por estos 75 años de misericordia, el pasado 28 de marzo, en comunión con nuestra Familia Religiosa, realizamos una peregrinación, por el año paulino, con los miembros de la Familia de la Cruz. Participaron los Misioneros del Espíritu Santo, las Hijas del Espíritu Santo, las Oblatas de Jesús Sacerdote, 2 hermanas de la Congregación Pax Christy y nosotras, Misioneras de la Caridad de María Inmaculada.


En México nuestras hermanas dormían? esperando el gran día, en Roma el movimiento inició 7 horas antes, sintiéndonos muy unidas y pidiendo por intercesión de San Pablo gracias para nuestra Congregación. Nos reunimos todos muy puntuales a las 8.45 en el corazón de Roma. El lugar de encuentro fueron las escaleras del Campigdolio y Ara Coeli. El estupendo guía, Hno. Walter, M.Sp.S., con mucho entusiasmo indicó el motivo de la peregrinación y en ambiente fraterno nos dirigimos a la cárcel Mamertino, iniciamos nuestro camino siguiendo las huellas de san Pablo, ya que según la tradición San Pedro y San Pablo vivieron sus últimos días en esta cárcel antes de ser martirizados y allí iniciaron su camino hacia el martirio.

Durante su permanencia en la cárcel, lograron convertir a sus carceleros y a otros compañeros de prisión. Los apóstoles hicieron brotar milagrosamente un manantial de agua y los bautizaron.

En el trayecto, llegamos a la Comunidad de los Misioneros del Espíritu Santo, lo cual para nosotras fue muy significativo, porque es la Casa donde vivió nuestro padre Moisés Lira Serafín, en su estancia en Roma y donde hizo su voto de abandono.

Este día nos encontramos reunidos como Familia de la Cruz y sentimos su presencia paternal animando y alentando a sus hijas las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada.

La familia reunida! no podían faltar Conchita, el P. Félix, Mons. Ibarra y Moisés Lira, en sus Hijas las MCMI, a nuestra fiesta, que es fiesta de la Iglesia. (Por las primeras fotos se puede ver que para nosotras fue celebrar este día como si fuera el 29. Fue en la casa de los Misioneros que nos dimos cuenta que nos traicionó el subconsciente debíamos cambiar la fecha a la cámara, era 28 pero con sabor a 29 y muy con nuestras hermanas en México) .


Después caminamos hacia la Iglesia de San Pablo a la Regola. Este lugar fue la casa donde San Pablo vivió prisionero por dos años. Allí recibían a todos los que acudían a él y les predicaba sin ningún impedimento a Jesús muerto y resucitado. Pedimos por intercesión de san Pablo crecer en el verdadero amor proclamando el Himno a la Caridad.


Continuamos nuestro recorrido hacia la Basílica de San Pablo Extra Muros en donde reposa el cuerpo de San Pablo en espera de la Parusía. El Hno. Walter nos hizo favor de conseguir una capilla de esta grande y hermosa Basílica para celebrar la Eucaristía, centro de nuestra peregrinación, con un inmenso agradecimiento a nuestro buen Padre Dios por donar a la Iglesia, nuestra amada Congregación, gracias a la fidelidad y docilidad de Nuestro Padre Fundador, Moisés Lira Serafín, M. Sp. S., quien supo responder al llamado de Dios y a las necesidades concretas de su tiempo.

La Eucaristía fue presidida por el Padre Joaquín González, M.Sp.S., Procurador General, quien como verdadero hermano y tío, participó con nosotras en la peregrinación y nos ayudó a vivir una celebración muy emotiva, siguiendo en gran parte el mismo ceremonial que en San Luis Potosí. Transcribimos la homilía:
“Celebrar 75 años de vida, creo que como sentimiento, como actitud inmediata, fuerte es de acción de gracias, y luego también a lo mejor de un pedir perdón por las faltas de fidelidad al carisma, y yo creo que también se impone una fidelidad creativa. Un fundador según el Evangelio, el Señor oculta todas estas cosas a los sabios y entendidos, y la gente sencilla, que se yo por ejemplo un san Francisco que contempla al Cristo pobre quiere imitar a Cristo partiendo de un aspecto sin negar el resto, pero como punto de partida, como elemento aglutinante toma un elemento; santo Domingo de Guzmán el Cristo predicador, para nosotros M.Sp.S., el Cristo sacerdote y víctima, contemplativo y solidario; y así cada una de las Congregaciones, para los benedictinos cuál sería? Responde el diacono: es la contemplación con la oración y el trabajo ora et labora.


Para las Misioneras? Responde Soco: el Jesús Hijo.
El P. Joaquín: cómo???
Soco: Jesús Hijo.
P. Joaquín: Jesús Hijo? y cómo? Y por qué Misioneras de la Caridad de María Inmaculada?
Soco: el amor del Padre bajo la protección de María Inmaculada, pero es la Infancia Espiritual que se fundamenta en la filiación divina, y a quien tratamos de imitar es al Jesús Hijo, nuestro lema es hago siempre el agrado de mi Padre.
P Joaquín: eso es bello verdad? La obediencia filial amorosa.
Soco: entonces la Misionera de la Caridad de María Inmaculada es precisamente eso, una respuesta al amor del Padre y dentro de la Espiritualidad de la Cruz pues está así como en el culmen, hacer la voluntad del Padre, ¡el agrado del Padre no solo la voluntad!
P. Joaquín: es el camino de santificación cotidiana no necesitamos quebrarnos la cabeza, que hacer, el Señor se va manifestando verdad?
Soco: y con una dimensión muy propia de Moisés Lira, como hijos, pero como hijos pequeños, entonces la pequeñez sería propiamente así como, sí como hijos el llamado de todos los bautizados, pero como MCMI con un toque de pequeñez, y nuestro padre hizo un cuarto voto, el voto de abandono, al Padre, Hacer el agrado del Padre.
P. Joaquín: y decías ya con esto que compartimos del mosaico de carismas, que es bellísimo, contemplar todos los carismas que el Espíritu Santo ha suscitado en la Iglesia con un corazón y una visión de Iglesia universal, da gozo, porque se enriquecen son diversos, se asemejan, es un mosaico, y a mí me viene la idea, la invitación, 75 años un bel po di tempo fa que fue la fundación, 3 cuartos de siglo y un carisma está llamado a ser actual aquí y ahora si no corre el riesgo por una fidelidad mal entendida, corre el riesgo de no tener nada que decir al hombre que va cambiando sin renunciar a los valores fundamentales del propio carisma. Es lo que algunos no les ha parecido lo que se llamaba refundación, a mí me gusta, porque cada momento de la historia va cambiando y ahorita nosotros vemos que estamos viviendo no sólo un cambio de generación sino un cambio de época, entonces se necesita, se impone la refundación que es fidelidad al carisma en los elementos fundamentales y capacidad de adaptar en los complementarios, yo quisiera así como recoger para mí y lo comparto para ustedes, [tuvo que hablar con más fuerza porque en este momento resonaron con fuerzas las campanas, providencial???] en este sentido mi vocación en el aquí y ahora que me pide para una fidelidad creativa?»

Después de unos momentos de silencio, continuamos con la celebración, el Padre pidió nos acercáramos al altar, realmente nos sentimos, en torno a Cristo, en comunión como familia. Antes de la bendición la Hna. Yolis leyó la reseña de nuestra Congregación [cuando estaba leyendo la parte biográfica de Moisés todo era silencio, al llegar donde se hace la mención del paso del P. Moisés a la casa del Padre, se empezaron a escuchar cantos que venían del interior de la Basílica; inmediatamente después se comenzó a narrar nuestra fundación, los cantos siguieron durante todo este tiempo, Yolis tuvo que hablar más fuerte] [transcribimos la última parte]: «El espíritu de infancia espiritual el cual tiene por fundamento la Filiación divina, nos lleva a ser mujeres consagradas, que viviendo la humildad hagamos contrapeso al egoísmo y soberbia del mundo materializado, la esencia de la espiritualidad es atender filialmente a Dios Padre, amarlo y complacerlo como lo hizo Jesús, nuestro lema es “Hago siempre lo que es del agrado de mi Padre”»
Al terminar el P. Joaquín después de un breve silencio meditativo, expresó: «provecho, rico».


Cada momento de la Eucaristía fue un continuo agradecimiento a Dios Padre por su inmensa bondad, así como la presentación de nuestro corazón contrito por cada una de nuestras infidelidades congregacionales, haciendo nuestras las palabras de San Pablo: «Te basta mi gracia».


Después nos dirigimos hacia la Abadía de las Tres Fuentes. En este lugar se realizaban las ejecuciones de los ciudadanos romanos y es donde San Pablo testimonió, con su sangre, la fe en Jesús.


Esta abadía lleva este nombre porque según la tradición, la cabeza de San Pablo en el momento de su martirio cayó tres veces surgiendo milagrosamente tres fuentes.


Siendo un lugar de martirio y en donde se derramó la sangre de muchos mártires, es muy visitado y se busca tener un encuentro profundo con Dios.

Esta Abadía está a cargo de las hermanas Oblatas de Santa Martha, quienes no pudieron acompañarnos en la peregrinación porque el sábado hay muchos visitantes; sin embargo, «el banquete» de «traje» por nuestros «75 años» fue en el jardín de su casa, momento en el que compartimos los alimentos y la alegría de estar reunidos como familia.

Concluimos nuestra peregrinación con un momento de oración en torno a la Virgen María agradeciendo su compañía y protección.


Regresamos a casa y estando en la parada del autobús a un costado de la Basílica de san Pablo, eran las 18:00 hrs., las campanas de la Basílica comenzaron a repicar con fuerza y armoniosamente, como cuando se «celebra una gran solemnidad». Todos las escuchamos y las contemplamos, y nosotras nos llenamos de agradecimiento y entusiasmo creyendo firmemente que esta pequeña obra es del agrado de Dios. En nuestro corazón había un gran regocijo, nosotras en Roma estábamos por terminar nuestro día de festejo, pero, que maravilla!!!, el día no terminaba, en México en esos momentos se preparaban para la gran celebración Eucarística y, en Roma, resuenan las campanas de la Basílica de san Pablo porque ¡¡¡las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada están de fiesta!!! Que hermoso sentirnos unidas en la distancia.


Nos despedimos de los hermanos (as) y quisimos cerrar el día compartiendo nuestras impresiones, platicamos un poco y como culmen del día fuimos a visitar a las Misioneras de Jesús Hostia, quienes no pudieron acompañarnos en nuestra celebración, no nos esperaban, era un poco tarde, y cuando nos vieron y dijimos el motivo de la brevísima visita recibimos de ellas su cariño, afecto y oración.


Muchas felicidades a cada una de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, ¡¡¡les mandamos un abrazo muy fuerte a todas!!! Continuamos unidas en oración.


También tomamos una pequeña película con cámara fotográfica que, si Dios quiere, compartiremos con ustedes llegando a México.

HH. María Socorro Pérez Coss y León y


Juana Yolanda Sánchez Rangel, mcmi